Reir

Reir le hace bien al corazòn

Varios estudios ya habían demostrado las bondades de la risa: que ayuda a mantenerse joven, elimina el estrés, las tensiones, ansiedad, depresión, insomnio…

Ahora también descubrieron que la risa es buena para el corazón.

Así lo afirmaron científicos del Colegio de Cardiología de EU y de la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland.

“Treinta minutos de ejercicio, tres veces a la semana, y quince minutos de risa todos los días son muy buenos para el sistema vascular”, sostuvo Michael Miller, de la Universidad de Maryland.

Aclaró, sin embargo, que ambos “ejercicios” se complementaban y que ninguno suplantaba al otro.

Del estudio participaron veinte voluntarios a quienes les exhibieron dos películas: una comedia y un drama, al mismo tiempo que les observaban su sistema vascular.

Lo que se pudo constatar es que en 14 de los 20 voluntarios que miraban la película triste, el endotelio –que es la capa interior de los vasos capilares- se contraía, disminuyendo así el paso de la sangre por el corazón.

Por el contrario, en las escenas divertidas del otro filme el paso de la sangre se hacía mucho más libre en 19 de los 20 espectadores que reían con efusividad.

“Dados los resultados de nuestro estudio, se puede concebir la idea de que reír puede ser importante para mantener la buena salud del endotelio y, por lo tanto, disminuir los riesgos de un problema cardiovascular”, explicó Miller.

Según los profesionales de la medicina, el endurecimiento de las arterias, -causante de problemas vasculares- en la mayoría de los casos, se inicia en el endotelio.

“La magnitud de los cambios que hemos visto en el endotelio es similar al beneficio de la actividad aeróbica, pero sin los dolores, molestias y tensiones musculares vinculados al ejercicio”, agregó.

Ahora sólo es cuestión de buscar razones -y excusas- para reír.

Esta es la historia de tres místicos hindues.

Se los conocia como Los Tres Santos Reidores, porque nunca hacian otra cosa que reir.

Solian ir de una ciudad a otra, pararse en el mercado y echarse una buena carcajada visceral.

Era contagioso, no bien ellos empezaban, todo el mercado comenzaba a reir…

Viajaban por toda India solo ayudando a que la gente riera.

Gente triste, gente enojada, gente codiciosa, gente celosa: todos reian con ellos.

Un dia uno de ellos falleció.

Los pobladores dijeron:

Su amigo ha muerto y deben llorarlo, pero los otros estaban bailando, riendo y celebrando la muerte.

La gente del pueblo dijo: Esto es demasiado. Cuando muere un hombre es profano reir y bailar. Entonces, los reidores dijeron:

Nos reimos con el toda la vida ¿como podríamos despedirlo de otra manera?
Y si no nos reimos, el se reirá de nosotros y pensará:

¡Tontos! ¿Cómo puede morir la risa?

Y llegó el momento en que debían incinerar su cuerpo y la gente del pueblo dijo: Lo bañaremos como lo prescribe el ritual.

Pero sus dos amigos dijeron:

No, el ha pedido que no hagamos ningun ritual y no cambiemos sus ropas ni lo bañemos.

Sólo ha pedido que lo pongamos tal como está en la pira crematoria; por lo tanto, seguiremos sus instrucciones.

El cuerpo fue colocado sobre la pira, y cuando comenzó a quemarse sucedió algo muy especial: se prendieron múltiples fuegos artificiales y salieron serpentinas de todos colores que este anciano habia escondido entre sus ropas para que su despedida despertara sonrisas y asombro y el pueblo entero lo recordara con alegria y humor, símbolo de lo que había sido su vida.

¿Sabias que el buen humor no le resta seriedad al trabajo ?, si uno decidiese encontrar el lado bueno de todas las cosas, estoy seguro que lo encontraría, pero para algunos es mas sencillo jugar el papel de víctimas y echar la culpa a otros o a su mala suerte….

No perdamos el niño que todos llevamos dentro, riamos, disfrutemos cada instante que la vida nos da, si al fin y al cabo, lo único seguro en ella es nuestro final, no dejemos pasar la oportunidad de decirle a nuestros seres queridos, que los queremos, aunque sea lo mas obvio y parezca una debilidad del espìritu, ellos y nosotros lo necesitamos y lo apreciaremos.

No debe haber peor dolor para un hijo, una esposa o un amigo, que intentar recordar cuando le dijimos que lo queríamos y no existir en su memoria.

Si no fuera por mi sentido del humor, hace ya mucho tiempo que me habria suicidado: Indira Gandhi.

Desconfiad de las personas que nunca rien, no son personas serias. Julio César.

fondo

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